¿Cómo afecta el medio ambiente la minería actual de criptomonedas?

Muchas compañías trasladan sus granjas a sitios donde puedan implementar mecanismos alternativos de producción energética.

El enorme gasto energético de la minería

Para muchos las criptomonedas apuntan a ser la moneda del futuro, lo que ha hecho que el aumento en la actividad de minería de criptomonedas sea creciente, al tiempo que cada día van surgiendo nuevas monedas digitales.
   
Sin embargo, la ejecución de la minería de criptomonedas presenta un enorme inconveniente, el cual a su vez representa un enorme impacto negativo en el medio ambiente en referencia al gasto de energía.  El consumo energético para la producción de criptomonedas se ha disparado globalmente en el último año por la gran complejidad de cálculos matemáticos que requiere su extracción, lo que lleva a las compañías a enfocar sus esfuerzos al desarrollo de alternativas de producción más amables con el medio ambiente.

Bitcoin y su impacto en el medio ambiente

Bitcoin es en la actualidad la criptomoneda más minada en todo el mundo, lo cual se ha convertido en un factor más de impacto medioambiental debido a la gran necesidad de procesadores que requieren los mineros para la resolución de algoritmos complejos, llamada prueba de trabajo.  La utilización de los mineros de “superordenadores” para resolver las dificultades de los acertijos matemáticos, que se complican cada vez más todos trabajando al tiempo y sin descanso para obtener la misma cuantía de bitcoins, lleva a que se estresen al máximo las supercomputadoras, a fin de que la minería no baje su rendimiento. Cuanta más cantidad de hashes tenga el equipo informático para minar, más potencia eléctrica consumirá.
   
Actualmente se necesitan 41 TWh anualmente para operar las computadoras y las redes ávidas de energía que impulsan las transacciones de bitcoins. Eso representa que esta actividad consume más energía que el consumo anual de un país como Nueva Zelanda, Hungría o Qatar, esto corresponde aproximadamente al 0,13% del consumo total de electricidad mundial.  

En busca de alternativas

Las condiciones más óptimas para la minería de criptomonedas requieren acceso a electricidad, un lugar gélido y no demasiado húmedo, con temperaturas entre los 4°C y los -12°C, las cuales generalmente deben ser creadas por los mineros, lo que repercute en enormes gastos económicos pero sobre todo energéticos. Agrava más esta situación el hecho de que el mayor porcentaje de minería de criptomonedas se encuentra ubicado en países como China, donde la producción de electricidad se hace en base al carbón, con la conocida consecuencia de contaminación y deterioro del medio ambiente.
     
Ante esta realidad la alerta del impacto energético que produce esta nueva industria lleva a que las compañías se enfoquen en la búsqueda de alternativas energéticas. Al respecto se han desarrollado varias criptomonedas ecológicas, la primera de ellas SolarCoin que funciona a través de la electricidad proveniente de la energía solar fotovolcánica, lo que tendría como objetivo reducir la huella de carbono del planeta.
   
Así mismo, en los últimos años se han desarrollado algoritmos más eficientes que el Bitcoin para no requerir ordenadores que consuman tantos hashes por segundo como sea posible. En noviembre del año pasado el creador de BitTorrent, Bram Cohen fundó una compañía llamada Chia para crear una criptomoneda que sea menos derrochadora, mejorando la eficiencia del blockchain de Bitcoin.
   
Existen lugares en el planeta en donde la producción de energía es relativamente barata y en donde además, el impacto al ambiente es menor en proporción con otros lugares del planeta, depende de qué fuente de generación de energía se esté usando (hidroeléctrica, termoeléctrica, solar, eólica, etc.), por tanto el costo de la minería puede fluctuar, sin embargo, aún es muy rentable, por esta razón muchas compañías trasladan sus granjas a sitios donde puedan implementar mecanismos alternativos de producción energética.
   
Estos mecanismos utilizan las condiciones geológicas, metereológicas o ambientales para implementar tecnologías para la producción de energía como la éolica, hidroeléctrica, geotérmica, etc.
     
Seguramente siendo la minería de criptomonedas una industria innovadora y disruptiva que aspira romper con los sistemas económicos tradicionales, también enfocará sus esfuerzos en romper con los ya también tradicionales efectos negativos para el medio ambiente de las industrias tradicionales. 
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