¿Y si hablamos de qué es un Smart Contract?

Las condiciones contractuales registradas en un contrato inteligente habilitan al sistema para tomar las medidas necesarias ante un incumplimiento, de la misma manera que garantiza las contraprestaciones por el cumplimiento del mismo.

Tengamos claro que la confianza es clave en cualquier acuerdo

Un Smart Contract, o contrato inteligente, es un programa informático que opera dentro de un sistema descentralizado, no controlado por ninguna de las partes, el cual facilita, asegura, hace cumplir y ejecuta acuerdos registrados entre dos o más partes, personas u organizaciones, mediante un contrato automático.  

El protocolo de un Smart Contract facilita la verificación y el cumplimiento de un contrato de manera automática, lo que indiscutiblemente aporta agilidad al sector de los negocios. Debido a que funcionan sobre blockchain, no necesitan la intervención de las personas o terceros para comprobar y ejecutar el cumplimiento.

El código que constituye el contenido del contrato se almacena en la cadena de bloques, un libro virtual que registra todas las transacciones realizadas en una red. El código debe basarse en reglas lógicas y condiciones, las cuales pueden interactuar con dispositivos autónomos como sensores de IOT. El resultado es un acuerdo virtual blindado con todas las eventualidades cubiertas, de manera que si todas las partes aportan lo acordado, no existirá posibilidad de fraude.

¿Cuál es el origen de los Contratos Inteligentes?

Con la implementación y uso cotidiano de internet a principio de los años 90 surgió la idea de dar solución a las irregularidades y manipulación con los pagos y las transacciones que se realizan a través de la red.  El concepto de Smart Contracts surgió  en 1993, como una posible solución a esta problemática.

Pero fue solo hasta el año 1995 que se tuvo la primera constancia pública de los Smart Contracts, a través de el criptografo y jurista Nick Szabo, quien dos años después desarrolló un documento más detallado explicando el funcionamiento de éstos.

A pesar de existir una definición clara de la teoría explicativa del funcionamiento de esta tecnología, fue imposible hacerla realidad con la infraestructura tecnológica existente en ese momento. Sin embargo lo que fue definido como existente en 1995, 15 años después se hizo realidad con el surgimiento de Bitcoin y su tecnología Blockchain. 

¿Y cómo podemos aplicarlos?

Podemos aplicarlos en la realización de cualquier transacción que requiera un acuerdo registrado entre partes, por ejemplo en la contratación de productos financieros o de seguros, los depósitos en garantía, las operaciones de compra y venta de instrumentos financieros en los mercados bursátiles, de préstamos sindicados, de regalías y mucho más.

El objetivo primordial de los Smart Contracts es brindar una seguridad superior a la ley de contrato tradicional y reducir costos de transacción asociados a la contratación. La transferencia de valor digital mediante un sistema que no requiere confianza abre la puerta a nuevas aplicaciones que pueden hacer uso de los contratos inteligentes, como el caso de las criptomonedas.

La gran expectativa que generan los contratos inteligentes se debe a la posibilidad que brinda Blockchain a las personas de que por sí mismas hagan cumplir los contratos en el mundo real sin necesidad de un intermediario físico, es decir, sin necesidad de un juez o un árbitro. 

En la actualidad frente al incumplimiento de un contrato por cualquiera de las partes vinculadas, el mecanismo de resarcimiento de los daños y perjuicios pasa por acudir a un intermediario, proporcionado y respaldado por el poder público. Este intermediario recibe el poder coercitivo del Estado para hacer cumplir el principio de la salvaguarda de nuestros derechos. Por lo tanto, sin la figura del intermediario, ninguna de las partes puede acceder al pleno cumplimiento de sus derechos. 

Esta necesidad de un tercero para dirimir diferencias por el incumplimiento de lo acordado en cualquier tipo de contrato ralentiza los resultados en favor de los perjudicados, y es a solucionar esta dificultad que se enfocan muchos de los que aplican la tecnología de los smart contracts en sus procesos de contratación. 

Las condiciones contractuales registradas en un contrato inteligente habilitan al sistema para tomar las medidas necesarias ante un incumplimiento de la misma manera que garantiza las contraprestaciones por el cumplimiento del mismo.

Los mayores beneficiados con la implementación de smart contracts claramente serán los operadores de las industrias de seguros, pues podrían brindar una seguridad adicional en cuanto a la prevención de estafas. Así mismo, en los contratos de préstamos económicos un smart contract permite asumir opciones de seguridad a medida que se presenten las acciones de incumplimiento. 

En lo referente a contratos de compraventa de mercancías el comprador de un bien o servicio abona el pago a la cuenta del contrato y el mismo smart contract supervisa a través de los programas de mensajería que la mercancía se ha transferido al comprador. Esto lleva a que el contrato inteligente se ejecute, abonando los fondos de la cuenta depósito al vendedor.

Los smart contracts, pueden resultar muy útiles para la limitación de un gasto público o privado a supuestos específicos, como por ejemplo en una zona geográfica, en una fecha acordada, etc. Esto aseguraría la programación de los dineros que deban ser utilizados en empresas privadas, instituciones públicas y organizaciones no gubernamentales a la hora de limitar el problema de la corrupción.

Veamos cómo Blockchain mejora la garantía de los acuerdos

Aunque la tecnología Blockchain todavía se encuentra en una fase temprana de desarrollo, sin duda alguna el potencial que nos brinda nos permitirá introducir cambios en el modo de“intercambiar valor” a través de los canales digitales. 

Con la tecnología Blockchain, los inconvenientes que se presentan en la ejecución de los contratos, tales como incumplimiento, adulteraciones, garantías, se podrán evitar.  

Debido a que Blockchain, es una forma de construir bases de datos distribuidas, inmutables, protegidas por criptografía avanzada, y que a través de algoritmos de consenso asegura la validez de la información que reposa, las violaciones en las reglas de los contratos pueden disminuir considerablemente, en especial el de los pagos exagerados, las comisiones irregulares, etc. Los algoritmos de consenso resuelven un gran problema, el doble gasto en materia digital.

En el mundo de Blockchain, se habla de contratos inteligentes para describir un programa informático que ejecuta acuerdos establecidos entre dos o más partes, generando que ciertas acciones sucedan como resultado del cumplimiento de una serie de condiciones específicas. En otras palabras, son contratos que se ejecutan y se hacen cumplir a sí mismos de manera automática y autónoma, cuando se dan las condiciones previamente programadas.

Los Smart Contracts se clasifican así 

Existen varios tipos de contratos inteligentes, algunos de estos son conocidos como Contratos Ricardianos, los cuales utilizan un lenguaje markup, un sistema para anotar un documento de una manera sintáctica para que pueda ser distinguido en el texto, a fin de que sean  leíbles y autoejecutables ciertas cláusulas de un contrato.

Estos pueden ser o no contratos en sentido legal, dependiendo de cómo se estructuren, es decir, dependiendo de si se emplean técnicas legales en su redacción y condiciones suspensivas o resolutivas en el documento. Existen también los Contratos Legales Inteligentes (smart legal contracts) o Contratos Conectados (connected contracts).

Este tipo de documentos legales hacen que los contratos pasen de papel o PDF a ser participantes activos de un sistema de inteligencia artificial, permitiendo que el sistema responda de manera automática a determinadas circunstancias, realizando pagos, creando facturas, alertando a las personas cuando un incumplimiento contractual suceda, entre otras posibilidades.

Los contratos inteligentes podrían cambiar la manera como hoy se realizan negocios en las distintas industrias, igualmente modificar radicalmente el funcionamiento de las industrias de seguros, las financieras, en especial las fiduciarias, la industria logística e inmobiliaria, y de la misma manera no afectar en nada a muchas otras. Los desarrollos que se están haciendo en este campo en muchas partes del mundo son realmente disruptivos.

Usos actuales de los Smarts Contracts

Dado que la característica en particular de este tipo de contratos, y que los hace destacar como superiores a los contratos tradicionales es la seguridad, son muchas las áreas que se encuentran implementándolos, en espera de mejorar sus garantías en esta área.

La tecnología Blockchain permite la transferencia de valor digital, lo cual convierte a esta tecnología en una herramienta para la realización de transacciones que no requiere de confianza adicional, esto abre la puerta a infinitas aplicaciones que actualmente se están implementando en:

  • Contratación de productos financieros: compra venta de instrumentos financieros en mercados bursátiles, depósitos en garantía
  • Juegos y apuestas
  • Comercio Internacional
  • Operaciones con criptomonedas
  • Contratación de seguros
  • Industria musical
  • Redes de intercambio de archivos
  • Internet de las cosas

Lo más conocido hasta ahora está en relación a las criptomonedas. Y es que Bitcoin en sí es un claro ejemplo de contrato inteligente basado en la cadena de bloques y donde las reglas de juego están codificadas y aceptadas por sus participantes. Aunque Ethereum da un paso más y permite programar un contrato más completo añadiendo Turing completosdonde la cadena de bloques se encargará de asegurar que todas las transacciones son verificadas por múltiples participantes.

Definitivamente las aplicaciones son infinitas y ya son muchas las funcionalidades traducidas a aplicaciones actuales donde cualquier tipo de transacción que requiera de una cláusula, podrá ser susceptible de ser acordada bajo un programa informático a fin de ahorrar tiempo, disminuir costos y aumentar las garantías de seguridad y confiabilidad. 

Su proyección a futuro puede presentarse de esta manera

Los Smart Contracts  se consideran la esencia del futuro de Blockchain, y el motor que impulsará el desarrollo de las funcionalidades de las criptomonedas, sobre los que se podrían asentar gran parte de los proyectos de futuro dado que regularán jurídicamente las transacciones y acuerdos entre partes.

Con la implementación de estos contratos junto con las aplicaciones de la tecnología Blockchain, gracias a la cual ha sido posible que éstos se desarrollaran en su totalidad, las transacciones entre personas y/o máquinas dan un paso de gigante, haciendo que los acuerdos pasen a ser un hecho totalmente transparente y automático en su ejecución, dejando de lado los típicos incumplimientos, la dependencia de terceros, o la falsa interpretación de las condiciones pactadas, entre otros.

Este nuevo sistema de interacción expone una gran cantidad de posibilidades para la realización de intercambios entre partes, de tal modo, que casi todas las aplicaciones que proporciona la Blockchain, serán respaldadas con estos contratos, facilitando a los usuarios la transacción verídica y eficiente.

Así, de la misma forma que internet nos trajo el intercambio de información de forma ágil y sencilla, esta tecnología introducirá una nueva forma de intercambiar valor entre negocios, instituciones y particulares. 

Adicional a la automatización de los procesos, aporta un concepto mejorado de justicia y transparencia. Sin duda, los smart contracts aumentarán la velocidad de la ejecución de las transacciones, lo que se traducirá eventualmente en la posibilidad de cerrar un mayor volumen de acuerdos con menor riesgo al cumplimiento.

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