¿Cómo se aplican los impuestos a las criptomonedas en diferentes países?

Los impuestos representan el mayor desafío para los gobiernos, ya que estos son conscientes de la gran cantidad de dinero que se mueve por las transacciones con criptomonedas

Un reto para los gobiernos

Las transacciones económicas llevadas a cabo con criptomonedas aumentan cada día alrededor de todo el mundo, alcanzando cifras millonarias. Una situación que preocupa a los gobiernos de muchas naciones, ya que debido a la falta de regulación de estas actividades no se han estipulado normatividades tributarias generalizadas a fin de gravar los ingresos que perciben los inversionistas digitales.

El porcentaje de beneficiados por el uso de las criptomonedas es bastante alto, sin embargo en lo que respecta a lo legal de las mismas aún existen grandes vacíos, esto se debe más que nada a las características de operación de ellas, lo cual se lleva a cabo dentro de una red descentralizada que no está regulada por ningún estamento público o entidad financiera.

Muchos gobiernos invierten un gran esfuerzo para no quedarse rezagados en el camino que está recorriendo la tecnología de las criptomonedas, enfrentando en el proceso muchas dificultades. Una de las mayores motivaciones que tienen los gobiernos para determinar con urgencia una política regulatoria para las criptomonedas es que también a través de ellas se llevan a cabo acciones delictivas o un tanto ilegales, aunque ésta no sea una característica generalizada.

Los impuestos representan el mayor desafío para los gobiernos, ya que éstos son conscientes de la gran cantidad de dinero que se mueve por las transacciones con criptomonedas, y obviamente se quieren asegurar de que recibirán ingresos adicionales gracias a las actividades de individuos y empresas. Esto ha causado una divergencia en la forma en la que se catalogan las criptomonedas a efectos de imposición fiscal: algunos gobiernos las han definido como divisas extranjeras y otros como activos financieros, por ejemplo.

Impuestos en diferentes países

Algunas maneras de aplicar gravámenes a las criptomonedas en varios países son:

ESTADOS UNIDOS: En este país las criptomonedas tienen categoría tributaria de propiedad, por lo cual, si se realiza su venta por una ganancia, se deberá pagar un impuesto a las ganancias de capital, el cual se calcula en función del valor de la moneda a partir de la fecha en que se hayan negociado. 

Adicionalmente, el gobierno de los Estados Unidos está siendo asesorado por uno de los más importantes gigantes de auditoría, Ernst & Young LLP (EY), quien ha lanzado una herramienta de informes de criptomonedas para fines contables y fiscales llamada EY Crypto–Asset Accounting and Tax tool (CAAT), destinada principalmente al cálculo de los impuestos sobre las transacciones de criptomonedas.  

CANADÁ: En este país, las criptomonedas tienen estado tributario de propiedad intangible. Se les grava con un impuesto del 50% sobre ganancias de capital y del 25% a trabajadores por cuenta propia. El gobierno de Canadá considera que el uso de la moneda digital no exime a los usuarios de las obligaciones fiscales canadienses, lo que significa que las criptomonedas están sujetas a la Ley del impuesto a la renta. Esto implica vender criptomonedas con fines de lucro, minar y hacer transacciones de cripto a cripto. Los impuestos a las inversiones, que se aplican a las criptomonedas, sugieren un 50 por ciento para cualquier ganancia en Canadá.

REINO UNIDO: en este país las criptomonedas tienen categoría de inversiones en una tenencia a pequeña escala, y de capital de trabajo si se utilizan regularmente. Las ganancias por criptomonedas están exentas de impuestos si son menores a £11 850, y si exceden este margen tienen un gravamen hasta del 45%. Generalmente las criptomonedas se gravan en la categoría de impuesto a las ganancias de capital para los usuarios ocasionales en el Reino Unido, que se consideran inversiones, sin embargo, algunos comerciantes pueden estar sujetos al impuesto a la renta.

ALEMANIA: En Alemania las criptomonedas son consideradas tributariamente como dinero privado, aunque no son de curso legal. Por consiguiente cualquier ganancia obtenida por la negociación de criptomonedas se considera una ganancia, lo que amerita un impuesto sobre ganancias que oscila entre el 25 y el 28%. 

SUIZA: En este país las criptomonedas no tienen un estado tributario definido, sin embargo, son consideradas un activo para los fines del impuesto a las ganancias de capital, lo cual solo se aplica a los ciudadanos calificados como comerciantes profesionales, teniendo en cuenta la cantidad o frecuencia de las operaciones realizadas anualmente.

RUSIA: En este país, las criptomonedas tampoco tienen una categoría tributaria definida, ya que no existe un marco fiscal definido para éstas, sin embargo, se les grava con un impuesto del 13% sobre la renta personal.

JAPÓN: En Japón las criptomonedas son consideradas tributariamente como un método legal de pago. Pero como ganancias, las cuales se clasifican como“ingresos diversos”, están gravadas con un impuesto que va desde un 15% hasta un 55%, dependiendo del volumen. El monto máximo se aplica a las personas que ganan más de 40 millones de yenes (US$ 365.000).

COREA DEL SUR: Cuenta con una categoría tributaria de método legal de pago. En la actualidad no existe un marco impositivo para los criptoinversores en Corea del Sur y no existe alguna información de que las ganancias de la criptodifusión deben declararse a efectos fiscales, aunque existe un impuesto del 24,2 % para las bolsas de criptomonedas en el país.

SUDÁFRICA: Las criptomonedas tienen un estado tributario como activos de naturaleza intangible. Se gravan con impuesto sobre ganancias del 18% a las ganancias de capital, y con un impuesto que oscila entre el 18 y el 45% como impuesto sobre la renta normal.  

SINGAPUR: Een este país las criptomonedas no se consideran productos básicos allí y no se reconocen como monedas. Por esta razón, las ganancias de las inversiones criptográficas de particulares no son gravadas, pero las empresas que comercian con criptomonedas sí deben pagar impuestos sobre sus ganancias.  

BRASIL: Las criptomonedas no tienen un estado tributario definido. En 2014, el Banco Central de Brasil declaró que las criptomonedas no son de curso legal y, por lo tanto, no deben ser reguladas legalmente. Sin embargo, Bitcoin y otras monedas están sujetas a regulación tributaria, gravadas con un impuesto del 15%, si se declaran más de BRL 35000.   

Paraísos e infiernos para las criptomonedas

Adicionalmente, existen casos muy notorios como el de la isla de Malta y de Gibraltar, donde sus gobiernos han desarrollado políticas regulatorias bastante beneficiosas para los inversionistas en criptomonedas y desarrolladores blockchain, las cuales les da la categoría de actividades financieras legítimas, lo que abre la puerta a una futura legislación tributaria que sea beneficiosa para todos.

Sin embargo aún son muchos los países que a pesar del alto porcentaje de inversionistas que realizan transacciones en sus territorios, se muestran reacios a implementar regulaciones. Mientras que algunos aceptan las ICOs, otros prohíben los intercambios de criptomonedas, unos pocos persiguen a los mineros de criptomonedas, y un país del medio oriente acaba de prohibir todo lo relacionado con las criptomonedas.

El caso más extremo es el de China, que se ha enfocado en el exterminio de comercio con criptoactivos,  a través de vigilancias extremas, allanamientos y aplicación de “métodos defensivos” para cumplir la ley emitida por el Banco Central de China que considera que los tokens o“monedas virtuales”, no tienen el estatus legal equivalente al dinero y no pueden ni deben circular como dinero en el mercado.

Para los expertos, este ambiente hostil se debe a la incapacidad de los gobiernos de poder establecer políticas tributarias sobre los ingresos que percibe un ciudadano, en un medio en el cual no tiene ningún control ni participación.

Surge entonces solo una alternativa, que partiría de la voluntad de los inversionistas de reportar estos criptoactivos como parte de sus activos en sus declaraciones de impuestos, y notificar previamente la cantidad de dinero que invertirían, para luego reportar sus ganancias.  

La implementación de impuestos para las criptomonedas sigue siendo una enorme problemática para los gobiernos, la cual solo encontrará una salida en el consenso de algún estamento internacional del que surjan estrategias generalizadas que puedan implementarse a nivel mundial, dado que la naturaleza de las criptomonedas y la tecnología de cadena de bloques le permite ser un activo de utilización mundial. Un aspecto en el que el alcance de las jurisdicciones particulares de cada país se ven bastante limitado.

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